Se data en 1610 y presenta tres plantas, siguiendo el modelo de las casas-palacio renacentistas aragonesas: la inferior consta de dos enormes arcos de medio punto; tres vanos adintelados en la planta noble y la típica galería de arquillos en la superior, bajo un amplio alero de piedra. En la escalinata de su interior encontramos la clave mayor de las bóvedas góticas de la vieja iglesia, mientras que en su salón de actos guarda un hermoso Cristo renacentista en una hornacina. |